Consejos para rebajar su factura en la Renta 2015

 

Renta 2015

Como siempre que llega esta época del año, junto al frio y las compras navideñas, nos entra a todos prisa por rebajar la factura del IRPF de 2015. El problema es que no mucho puede hacerse a estas alturas, pero algunas si:

Empezamos con los consabidos planes de pensiones. Las aportaciones a los planes de pensiones reducen la base imponible del IRPF, con un máximo de 8.000 euros o un 30% por ciento de la suma de los rendimientos netos del trabajo y de actividades económicas percibidos individualmente en el ejercicio. Se eliminan por tanto los límites para mayores de 50 años. Además no conviene rebasar este límite porque el exceso no es desgravable.

Desaparece la deducción a los primeros 1.500 euros cobrados en concepto de dividendos. En cambio se incluye un nuevo beneficio fiscal sobre los rendimientos de los depósitos y seguros cuando la inversión se mantenga durante al menos cinco años y se aporten un máximo de 5.000 euros anuales.

En cuanto la deducción por vivienda habitual, podemos deducir hasta el 15 % del importe invertido con un máximo de 9.040 euros, aunque claro, sólo para quienes adquirieron su casa o antes de 2013. Como siempre es conveniente realizar una amortización anticipada de su crédito, de forma que sumada a las cuotas que ha pagado, llegue hasta este máximo.

Otra novedad que perjudica al contribuyente es sobre las viviendas compradas después de 1994, ya que perderán los coeficientes de abatimiento y las adquiridas con anterioridad a esta fecha los mantienen pero hasta un valor de transmisión de 400.000 euros. También se elimina el corrector de inflación en la venta de cualquier inmueble. En compensación bajará el tipo impositivo de la renta del ahorro.

Quizá la novedad más importante es la derivada del sistema de compensación de las rentas. En la normativa anterior las ganancias y pérdidas patrimoniales derivadas de transmisiones con periodo  de generación igual o inferior al año integraban  la base imponible  general y las que tenían periodo de generación superior al año integraban la base imponible del ahorro.

Con la nueva normativa ha desaparecido esta distinción de forma que todas las ganancias o pérdidas patrimoniales derivadas de transmisiones, cualquiera que sea su periodo de generación forman parte de la base imponible del ahorro.

De esta manera desde 2015 las pérdidas patrimoniales se pueden compensar con otras ganancias de capital mobiliario y viceversa, pero con un límite. Las pérdidas solo podrán compensar hasta un 10 % de las ganancias en 2015, un 15 % en 2016, un 25 % en 2017 y un 26 % a partir de 2018.

Este hecho, junto con la rebaja de un punto del tipo de las rentas del ahorro lleva a que sea conveniente, vender aquellos bienes (acciones, etc.) con pérdidas en 2015 y compensar beneficios y en cambio esperar a 2016 para vender aquellos que nos puedan proporcionar beneficios.

 

 

 

 

publicado el